sábado, 14 de febrero de 2009

Aborto: Falacias y Refutaciones

ABORTO: QUE DICE LA IGLESIA

El debate moral y ético sobre el aborto viene dándose hace ya varios años. Pero en el presente, por el creciente activismo de los movimientos feministas y el intento de formalizar una legislación reproductiva - sexual, es necesario conocer, más que nunca, los argumentos que favorecen el DERECHO A LA VIDA de todo ser humano, desde el momento de su concepción.

A qué llamamos aborto

Los defensores del aborto han procurado cubrir su naturaleza criminal mediante terminología confusa o evasiva, ocultando el asesinato con jerga como "interrupción voluntaria del embarazo" o bajo conceptos como "derecho a decidir" o "derecho a la salud reproductiva". Ninguno de estos artificios del lenguaje, sin embargo, puede ocultar el hecho de que el aborto es un infanticidio.

En el lenguaje común, llamamos aborto a la expulsión prematura de un feto humano, ya sea espontáneamente o provocado. El aborto es la muerte de un niño o niña en el vientre de su madre producida durante cualquier momento de la etapa que va desde la fecundación (unión del óvulo con el espermatozoide) hasta el momento previo al nacimiento. Se habla de aborto espontáneo cuando la muerte es producto de alguna anomalía o disfunción no prevista ni deseada por la madre; y de aborto provocado (que es lo que suele entenderse cuando se habla simplemente de aborto) cuando la muerte del bebé es procurada de cualquier manera: doméstica, química o quirúrgica. En lenguaje numérico, el aborto ha sido el motivo de la muerte de más de 25 millones de niños (sólo en Estados Unidos) desde que se legalizó el aborto en 1973 en ese país. Y en el lenguaje Hipocrático, es un término que antes no era aceptado y ahora es diariamente utilizado. Se removió del Juramento Hipocrático la última frase: "no daré a ninguna mujer un remedio abortivo...� presentando una verdadera contradicción a la obligación natural del médico a defender la vida, hasta sus últimas consecuencias.

Aborto: Falacias y refutaciones

¿Cuál es la verdadera doctrina de la Iglesia Católica?

Hay personas que se llaman "católicas" pero que no aceptan la doctrina de la Iglesia con respecto a la defensa de la vida humana ante el crimen del aborto e intentan confundir al pueblo católico sobre este importante tema. A continuación ofrecemos las principales falacias de estas personas y sus correspondientes refutaciones.
Falacia # 1: "La Biblia no dice nada del aborto."
Refutación:
Es verdad que la Biblia no condena explícitamente el aborto. Sin embargo, la Biblia enseña que lo que hay en el seno de una madre embarazada es un ser humano (cf. Salmo 139:13, 15; Jeremías 1:5; Lucas 1:13; Mateo 1:21). Además, la Biblia condena el homicidio directo de los inocentes (cf. Éxodo 23:7; Deuteronomio 27:25; Mateo 18:10 y 14). Ahora bien, los niños y las niñas que no han nacido todavía son evidentemente inocentes. Por consiguiente, el matarlos por medio del aborto es condenable. Todas las personas que creen en Dios están de acuerdo en que Dios es Quien concede los hijos y Quien infunde el alma en el cuerpo humano. Ello significa que Dios crea a cada ser humano para un propósito. No tenemos el derecho de contradecir Su voluntad respecto de Su creación. Este argumento es en realidad un intento de desviar la atención de la maldad del aborto. Las personas que lo presentan muchas veces están totalmente de acuerdo con otros actos que la Biblia condena específicamente, como la actividad homosexual, la fornicación y el adulterio (cf. Romanos 1:26-27; Marcos 7:21; Éxodo 20:14). Por último, en ningún lugar de la Biblia encontramos que ésta apruebe el aborto.
Falacia # 2: "La Iglesia Católica no está segura de que el feto sea una persona."
Refutación:
La Iglesia Católica siempre ha condenado el aborto por tratarse del homicidio directo de una persona inocente. Durante la Edad Media algunos teólogos creían que el alma era infundida cierto tiempo después de la concepción. Esta creencia, ya obsoleta, fue producto de la influencia de algunos filósofos paganos antiguos. Las personas que presentan este falso argumento utilizan estos hechos para hacerle creer a la gente que la Iglesia dudó de la humanidad del ser humano antes de nacer y que por lo tanto su doctrina no es segura. Pero ello no es cierto. Aún aquellos teólogos que creían en el error ya mencionado, condenaban el aborto. La razón es muy simple. Si usted duda de la presencia de un ser humano en el seno materno, la duda debe ir a favor de la vida. De otra manera usted está actuando con intención criminal. Durante esa época la Iglesia decretó penas canónicas menos severas para el aborto provocado antes de la presunta infusión tardía del alma. Pero su enseñanza moral permaneció invariable: el aborto es un acto intrínseca y gravemente inmoral durante cualquier etapa del embarazo.
Falacia # 3: "Debemos respetar la capacidad que tienen las mujeres para tomar decisiones."
Refutación:
El mero hecho de que un ser humano sea mujer (u hombre) no implica automáticamente que goza de la sabiduría para tomar decisiones morales correctas. De hecho, las personas que presentan este falso argumento no le conceden esa misma capacidad a los hombres (muchas de ellas critican la enseñanza del Papa y los obispos). Ello no es otra cosa que sexismo. El énfasis que ponen estas personas sobre la capacidad moral de las mujeres a la hora de decidir la aceptación del aborto, no es otra cosa que otro intento de desviar la atención sobre la maldad de éste. Al enfatizar que las mujeres gozan de esa capacidad, por ser las únicas que salen embarazadas, estas personas intentan colocarle una fachada moral a la matanza de los niños y niñas que no han nacido todavía. Pero la cuestión fundamental aquí no es si las mujeres tienen la capacidad moral para decidir sobre el aborto. La cuestión fundamental es que el aborto destruye la vida de un ser humano. Ello no es objeto de decisión legítima por parte de ninguna persona, sea mujer, hombre, niño, adulto o anciano.
Falacia # 4: "Si usted desea que disminuya el índice de abortos, debe aceptar la disponibilidad de la anticoncepción de la forma más amplia posible."
Refutación:
La presunción que está implícita en este argumento es que mientras más personas utilicen anticonceptivos, habrá menos abortos. Pero ello es falso. Por ejemplo, en Estados Unidos, lamentablemente la anticoncepción está totalmente disponible. Sin embargo, cada año se practican millón y medio de abortos. ¿A qué se debe esto? En primer lugar, los anticonceptivos que más se usan (la píldora, el Norplant y el dispositivo intrauterino) son abortivos, al menos parte del tiempo, por cuanto impiden la implantación de un ser humano recién concebido en el útero de su madre. Es más, el número de abortos causados por estos y otros anticonceptivos abortivos es superior al número de abortos quirúrgicos. En segundo lugar, los estudios demuestran que las personas que usan anticonceptivos son más propensas a recurrir al aborto quirúrgico, cuando éstos fallan (y los anticonceptivos sí fallan), que las personas que no utilizan anticonceptivos. En general, la anticoncepción suscita una mentalidad contraria a la aceptación generosa de una nueva vida. Lejos de impedir el aumento del aborto; la anticoncepción lo propicia. No debemos dejarnos engañar por estas falacias, aunque aparenten ser válidas. Jesucristo ha dado a la legítima autoridad de su Iglesia, y sólo a ella, la capacidad para interpretar y enseñar auténticamente la Palabra de Dios y su aplicación moral y espiritual a cada aspecto de nuestra vida. "Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que arrastrados por sus propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas...Tú, en cambio, persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste" (2 Timoteo 4:3-4; 3:14). Y recuerde: "la Iglesia del Dios vivo es columna y fundamento de la verdad" (1 Timoteo 3:15).
Clara Donadt
Extractos tomados de www.vidahumana.org www.iglesia.org

El Aborto, Una Decisión Mortífera sobre el Cuerpo de Otro

EL ABORTO, UNA DECISIÓN MORTÍFERA SOBRE EL CUERPO DE OTRO

Monseñor Jorge Luis Lona, obispo de San Luis, pide que se objete a la doctora Argibay en la Corte Suprema

San Luis, ENE 8 2004 (AICA): El obispo de San Luis, monseñor Jorge Luis Lona, señaló que el aborto “es un crimen” y no “una decisión sobre el ‘propio cuerpo’, sino una decisión mortífera sobre el cuerpo de otro ser humano”. Por ello se preguntó “cómo puede comprenderse” la pública opinión de la doctora Carmen Argibay, “favorable al aborto porque corresponde ‘al derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo”.
“Sólo puede comprenderse -manifestó- como una posición personal, que interpreta la misión para la cual ha sido propuesta -integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación- como un mandato moral para modificar la letra o el sentido de la Constitución nacional, haciendo posible la legalización del aborto en la Argentina”.
En tal sentido, exhortó a que “los ciudadanos, las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones profesionales, presenten objeciones a la candidatura” de la doctora a integrar la Suprema Corte de Justicia.
El siguiente es el texto completo del mensaje de monseñor Lona, fechado hoy y titulado “No caben dudas sobre la posición de la Iglesia ante el aborto como ‘derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo’”:
“Hace menos de dos meses -el 15 de noviembre de 2003- los obispos de la Argentina, reunidos en Asamblea Plenaria, emitieron una importante declaración sobre la familia, en donde expresaron categóricamente su preocupación por ‘la existencia de proyectos de ley que pretenden legalizar el horrendo crimen del aborto’.
“El aborto voluntariamente procurado es un crimen, porque nadie -ni mujer ni varón- puede tener derecho a darle muerte al niño aun no nacido, el ser humano más inocente que se pueda imaginar, y tan indefenso que ni siquiera puede llorar implorando por su vida, como recuerda Juan Pablo II (Evangelio de la vida, nº 58).
El aborto no es una decisión sobre el ‘propio cuerpo’, sino una decisión mortífera sobre el cuerpo de otro ser humano. Los avances de la ciencia moderna han superado cualquier duda al respecto. Desde que en la concepción se unen el óvulo y el espermatozoide, queda constituido el patrimonio genético que define la identidad personal del nuevo ser humano. Nuestra Constitución nacional afirma el derecho del niño a la vida ‘desde el momento de su concepción’.
“A partir de este fundamento natural y jurídico, ¿cómo puede comprenderse la opinión públicamente manifestada por la doctora Carmen Argibay, favorable al aborto porque corresponde al ‘derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo’?
“Sólo puede comprenderse como una posición personal, que interpreta la misión para la cual ha sido propuesta -integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación- como un mandato moral para modificar la letra o el sentido de la Constitución nacional, haciendo posible la legalización del aborto en la Argentina.
“Es loable que la definición haya sido tan clara y abierta, y la postura al respecto de los obispos argentinos, en comunión con el Papa Juan Pablo II, no se ha modificado en lo más mínimo en estos últimos dos meses: legalizar el aborto significa legalizar un ‘horrendo crimen’.
“Nos hallamos dentro del plazo estipulado para que los ciudadanos, las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones profesionales presenten objeciones a la candidatura de la doctora Argibay ante el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos.
“Es la hora de los laicos, de los católicos y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad dispuestos a defender el primero de los derechos humanos: el derecho a la vida”.+

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El Aborto Constituye un verdadero Crimen

EL ABORTO CONSTITUYE UN VERDADERO CRIMEN

Mar del Plata, (AICA):

Los obispos de la provincia eclesiástica platense reiteran que interrumpir el embarazo de una mujer constituye “un verdadero crimen, un atentado al más fundamental de los derechos de las personas: la vida”, sentenciaron los prelados reunidos en Mar del Plata”.

“Manifestamos nuestra preocupación por una mentalidad abortista que se extiende en nuestra sociedad y que cuenta muchas veces con el apoyo de instancias que deberían más bien tutelar la vida y no atacarla”, subrayan en un comunicado conjunto difundido tras una reunión en esta ciudad balnearia.

El texto está firmado por los obispos Héctor Aguer, de La Plata; Emilio Bianchi Di Cárcano, de Azul, Rafael Rey, de Zárate-Campana; Juan Alberto Puiggari, de Mar del Plata; Martín de Elizalde, de Nueve de Julio; Carlos Malfa, de Chascomús, y Antonio Marino, auxiliar La Plata, y dice lo siguiente:

“La Corte Suprema de Justicia bonaerense se ha pronunciado recientemente a favor de la realización de un aborto, fundándose en las condiciones de salud de la madre. Se ha renovado así la discusión sobre el tema, y se han reiterado argumentos que son sobradamente conocidos.

“La Iglesia Católica ha sostenido siempre que la vida humana debe ser respetada desde su concepción. El ser engendrado es una persona humana que merece respeto y necesita protección. En el caso indicado, el niño por nacer tenía veinte semanas de vida en la fecha del fallo. Ha habido propuestas de profesionales médicos para colaborar en la atención de la madre y de su hijo, y evitar la interrupción forzada del embarazo. Esta interrupción constituiría un verdadero crimen, un atentado al más fundamental de los derechos de las personas: la vida.

“Una situación tan dolorosa para la familia no puede ser resuelta cometiendo una injusticia mayor al quitar la vida a un inocente. Como obispos de la Provincia eclesiástica platense acompañamos a la madre con nuestra oración y nuestra sincera participación en un momento tan difícil y doloroso. Manifestamos nuestra preocupación por una mentalidad abortista que se extiende en nuestra sociedad y que cuenta muchas veces con el apoyo de instancias que deberían más bien tutelar la vida y no atacarla.

“Resulta oportuno recordar que en el Juramento Hipocrático figuran estas palabras: ‘Juro que... no suministraré a nadie, aunque me lo solicite, ningún fármaco mortal, y no tomaré jamás una iniciativa de ese género, ni proporcionaré jamás a una mujer un medio para procurar el aborto’. La tradición cristiana y la enseñanza ininterrumpida de la Iglesia ha sostenido con firmeza la posición contraria al aborto; un católico no puede legítimamente propiciarlo ni colaborar en su realización. Esta posición se encuentra igualmente incluida en las leyes fundamentales de la Nación.

“Como obispos de la Iglesia Católica, en cumplimiento con nuestro deber pastoral, nos dirigimos a nuestros fieles y a la opinión pública, para recordar estos principios que son esenciales a la vida de la sociedad”.+

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martes, 26 de agosto de 2008

Los anticonceptivos engañan a la mujer

Los anticonceptivos engañan a la mujer y son causantes del divorcio

Genéticamente hablando, la pareja ideal, entendiéndose por ello a aquella que ofrezca la mejor perspectiva de un embarazo saludable y de un niño sano, es aquella cuyo mapa genético difiera en mayor medida del de la mujer .

En términos genéticos, cuanto más diferente sean sus genes MHC (del inglés, Major Histocompatibility Complex), mejor .

Esto es así, y hace tiempo que los endocrinólogos y genetistas saben que el olor juega un papel clave en la relación entre hombres y mujeres .

Concretamente, éstas pueden (a nivel no conciente, claro está), olfatear al varón que genéticamente sea el más compatible con ella por las razones mencionadas al comienzo. Esto es, claro está, lo que ocurre en la mayor parte del mundo animal que reconoce el concepto de macho y hembra.

Sin embargo, según acaba de conocerse luego de un trabajo publicado en el apartado biología de la prestigiosa Royal Society de Gran Bretaña, esta percepción femenina para dar en el blanco se confunde por un efecto colateral de las pastillas anticonceptivas .

Craig Roberts, PhD especializado en fisiología del comportamiento, explica que, las mujeres que usan píldoras anticonceptivas terminarán eligiendo para embarazarse a hombres genéticamente similares a ellas lo que, genéticamente hablando, lleva en términos evolutivos a una degradación de la especie en general y, en particular, a un aumento de las chances de vivir un embarazo problemático y traer al mundo a un niño propenso a padecer problemas de salud.

Roberts, que presentó este estudio, destacó que en un anterior trabajo llevado a cabo en Estados Unidos, aquellas mujeres con patrones genéticos similares a los de sus compañeros sexuales reportaron tener relaciones sexuales poco satisfactorias, situación no verificada con aquellas parejas unidas por todo, menos por el parecido de sus cromosomas.

Y un dato llamativo fue que las mujeres sexualmente insatisfechas estaban receptivas a la aparición de una relación que colmase sus expectativas, y esto sin importar estado civil, compromiso afectivo, etcétera.

El llamado de la especie.

Y esto que hoy puede lucir como un descubrimiento extravagante, encuentra una solidez notable cuando se analiza el funcionamiento de la vida de otros mamíferos, en donde las hembras, esta vez literalmente, huelen al macho que posee el genoma (conjunto de genes) más opuesto al suyo, por lo tanto el más recomendable.

Con este mecanismo la naturaleza encuentra el mejor sistema para que las crías nazcan mejor protegidas contra todo tipo de enfermedades.

Genes versus anticonceptivos

En los civilizados humanos, la cosa luce mucho menos bestial, pero en el fondo funciona exactamente igual : en experiencias tan simples y directas como hacer oler a mujeres T-shirts impregnadas con el sudor de sus dueños varones, hallaron mucho más atractivas a aquellas procedentes de varones con un MHC que no coincidía en nada con el de ellas.

No es que ciertos genes MHC huelan mejor para las mujeres: que sean diferentes es lo que importa .

La doctora Rachel Hertz se hizo conocida fuera del mundo académico por su libro El olor del deseo. La investigadora de la Universidad Brown, en Rhode Island, Estados Unidos, certifica que hay una conexión real entre los genes MCH, el olor y la elección de un compañero sexual por parte de la mujer.

"Mis investigaciones me indican que la manera en que un hombre impacta olfativamente a una mujer es el determinante número uno de la atracción sexual"., enfatiza Hertz.

Y fue precisamente en otro estudio de olfatear T-shirts que surgió el tema de los anticonceptivos: Craig Roberts notó que las mujeres que tomaban la píldora, elegían la T-shirt equivocada.

Así, programó un experimento controlado en el que hizo que 37 mujeres oliesen las mismas T-shirts antes y después de haber tomado anticonceptivos, y comparó el porcentaje de resultados con el de 60 mujeres que nunca usaron anticonceptivos orales.

El resultado fue notable: luego de tomar anticonceptivos, la mayoría de las mujeres se inclinaba hacia la prenda del hombre genéticamente similar a ella , mientras que quienes no las tomaron, optaban por la T-shirt del hombre indicado.

Para Claus Wedekind, el famoso investigador suizo pionero en establecer los vínculos entre MHC y selección sexual, explica que las hormonas presentes en los anticonceptivos generan en la mujer un estado similar al de los mamíferos hembras preñados: en este estado, cambian su preferencia y se inclinan hacia el macho con genética similar, que podrá ayudarlas mejor a cuidar a la futura cría en su desarrollo.

Dos conclusiones: una vez más, la ciencia se encarga de recordarnos que pertenecemos a la naturaleza y por, otro lado, desde hoy se plantea un interrogante: ¿la píldora anticonceptiva será también la píldora del divirsio y la separación?